Bronquitis aguda
Bronca. Eso tengo. Un poquito de bronca incorporada.
Lamentablemente caigo en la cuenta de que este blog es uno más de esos donde la gente hace catarsis. Y bueno... soy otro fruto de esta posmodernidad. Podría escribir muchísimo más de lo que posteo acá pero, a quién le importa. Es más, a mí no me importa que lo lean. Y podría escribir cosas mucho más interesantes y, sin embargo, estoy obturada mentalmente para hacerlo. Y a quién le importa? A Nadie.
Y cuando creés que le importás a alguien, bueno, por ahí va la onda, pero tampoco para tanto.
Quizá me he vuelto con el tiempo una fundamentalista del "dar es dar", y pienso que lo importante es dar a los demás y que en algún momento alguien te va a retribuir lo que vos das. Ese será el Tesoro que no ves, la Inocencia que no ves y los milagros que van a estar de mi lado cuando comience a leer de los labios y a ignorar los embustes...
Ahora bien, ¿hasta cuando es tolerable entregarse uno en cuerpo y alma y no recibir exactamnente lo mismo de los demás, en grado similar al que uno entrega?
Muchas veces pienso que soy fruto de mis decisiones (siempre con mi existencialismo a cuestas), y que me la tengo que bancar. Pero, ¿sabés lo que pasa, Sartre? a veces me canso de bancármela... y no sé hasta qué punto la solución sea llorar a moco tendido durante 7 horas seguidas, esperando la nada y a la vez un fuerte beso y abrazo que contenga y que llega... llega. Y bancársela con espasmitos y en silencio...
Otros días pienso que nada cambia en el mundo, siquiera en la cuadra de mi barrio, si yo no me levanto. No es que quiera ser imprescindible para nada pero, me gustaría serle necesaria (un poquito) a alguien. Un poquito. Y justo cuando pensás que todo va más o menos remontando barriletes... te sorprende un cambio de dirección en los vientos. Justo cuando la vela de la embarcación más o menos se dirigía para... se frena el bote en mitad del estanque.
Esos silencios incómodos. ¿Qué fuerza super natural me empuja a digitar una y otra vez el número? Tanto que dejar atrás es una mochila con un yunque. Perfecto, ya dejé alguna que otra mochila. Pero el horizonte no pinta sindolor, eh... yo voy para adelante con todo el impulso y la fuerza y las ganas y la onda, pero tira un poco abajo la onda si del otro lado no hay la misma emocin que creiste que habia... entonces todo se pone borroso y no quiero lagrimear de nuevo. Basta. Basta fuerte. Basta de espejismos. Basta para mí, basta para todos.
¿Cuándo empecé a jugar a la boluda? ¿A mi me invitaron a jugar? ¿Acaso yo acepté y no me dí por enterada? Yo me divierto jugando, pero a otras cosas.
bueno, basta.
No vale perder el tiempo en más... pasa que no quiero volver a la islita arriba del garage.
Pensé que querñias verme. Soy prescindible.
ufa

1 Comments:
Te amo.
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