Envión
Ahí vamos, nomás...
Esperanzas que se hicieron realidad.
Ahí vamos, a jugar.
Jugar, es descubrir. Equivocarse y también embocarla, no? Sino siempre nos tiramos a chanta. No saber si uno va tan bien rumbeado, pero tener el presentimiento de que paso a paso, se avanza un toque más. Hacer felices a otros. Hacer brillar sus ojitos.
Entenderse con el otro a través del vidrio, esa cápsula de silencio, y de sonido, que nos transporta hacia dimensiones expectantes por ser recorridas con nuestros tímpanos, con nuestros sueños, nuestras frustraciones y nuestras ganas... nuestro relax y nuestros nervios de punta, nuestras ilusiones.
En una semana, se cumplirá un año de mi primera participación en El Bolillero, cuando, invitada por Pablo, armé una columna para hablar sobre el Acto organizado en la Facultad de Periodismo, ya que se cumplían 12 años de la desaparición del estudiante Miguel Bru.
El próximo jueves 17 de agosto se cumplen 13 años de este nefasto hecho que es una prueba más de que determinados procedimientos represivos se siguen repitiendo desde hace 30 años o más. Una prueba de que, en plena democracia (aunque deberíamos debatir parámetros de Democracia), se aplican torturas y se desaparece gente con absoluta impunidad, porque es avalado por el Estado, ya sea por consentimiento o por negligencia.
Me dieron voZ. La VOZ bajó su volumen para escuchar. Me dejó decir. Sentir que estaba comunicando y que, a su vez, abría canales de comunicación. Que podía contar. Que aprendía y que esto recién empezaba.
Cada vez más convencida que era parte del equipo, que voy logrando mi lugar ahí. Que esa anónima, medio simpática y bastante entrometida, iba justificando su ocupación de centímetros cuadrados en la Radio. Que puedo proponer, que puedo crear.
Entender que todos podemos crear. Y que este verbo se cumple si hay voluntad, si nos animamos. Si creemos en nosotros. Si confiamos en nuestra capacidad.
Trascendental es encontrar un buen equipo de laburo, un pie, una base, una mirada confiable aunque se sepa poco de ella...
volver con cada brisita del sur
confiar en que, si estamos cansados, tristes o desganados, la música nos hará zafar y, probablemente remontar de ese pozo voluptuoso en el que nos hallamos esa mañana en que nos levantados hundidos por el desánimo de una noche gris.
la música... también nos acompañará para amenizar la hermosa mañana que queremos encarar con todo, porque todo lo anterior resultó y porque pulsamos nuestra suerte y funcionó (Push your Luck!... just that, Tántalo)
Al final, no hay mucho más secreto que reconocer que toda esta vida de coté es un puto subibaja. ¿El secreto es encontrar quién te dé una mano del otro lado del subi...baja? Un Envión. Una fuerza transparente de la que desconocés su origen y que te levanta cada día, aunque la paloma te haya ofuscado unos minutos antes por golpear en forma insistente la ventana.

2 Comments:
hola q
Escuche un cacho de música y reavivo el rencor. Escuché un pco más y despertó mi atención, como describió la letra mi situación. Es casual que justo estemos escuchando ese tema, qué sí habla de ese momento nuestro? O estamos susceptibles y entonces le damos otro significado a lo que quiso decir el artista? Yo mociono por la segunda. Igual es alegría. Igual es amor. Salud Azulejo!
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