la Culpa es mía
No quería esforzarme (¡?) en embocarle al dial de Radio Mitre; y la maldita AM de la cocina estaba encastrada en Continental. "NO!", me dije. "Tanto auto-castigo a las 8 am no. Es muy temprano".
Cualquier otra radio era mejor. WRONG ANSWER!
Escucho:
Luciano Benetton donó alguna de sus hectáreas a los mapuches en Chubut y éstos las rechazaron. Donaba 7 mil hectáreas, pero dijeron que no eran buenas para producir. ¿Qué querían, 8 mil?
Respuesta: NO!!! querían tierras que pudieran ser productibles, que sirvan para cosechar, SORDO!!! querían Sus Tierras, no Limosnas.
Al final, ¿para qué piden si no van a aceptar?... Bueno, la verdad que no todo Chubut es lindo, capaz que les estaba donando una parte fea de Chubut, continua la nefasta voz anónima. ¿No entendió, no?
Tanda publicitaria sutil. Aún no sé de qué radio se trata, y no puedo adivinarlo por el número que indica el aparato.
OH, oh... escucho el separador de Radio 10... RADIO 10.
Claro. Yo pretendiendo que crezcan peras de un olmo. No sólo quería una radio que informe, sino que lo que menos quería era sintonizar Radio 10...
Antes que salten las fieras de tus pensamientos a decirme que Radio Mitre también tiene sus mañas informativas, calma. Pasa que al menos ésa no me causa una úlcera mientras tomo mate casi a oscuras. Apenas iluminada por el hálito de luz que se filtra de la claraboya que no hace más que reflejar el cielo gris.
Yo también preferiría sintonizar Radio Cooperativa, o la Rock and Pop, o Pettinato. Pero mis artefactos no me responden.
Por suerte, a las 9, pude asustar al barrio con la radio universitaria al mango, escuchando palabras sentidas y cálidas, y el poeta platense despidiéndose a los gritos "Adieu, Bye bye, Auwfiedersen". Los obreros del edificio de enfrente ya están curados de espanto, pero los peatones que madrugan y los inspectores de ABSA se alarmaron un poco. Yo, cuasi radiante, salté allá arriba y me asomé al balcón, sin temor a represalias.
A veces nos torturamos sin darnos cuenta. Cuando lo notamos es demasiado tarde. Ya estamos atados. Salir de esa matrix y entrar en otra, está sólo a la vuelta del dial. Si tu deseo de cambio se transforma en orden del cerebro hacia tu mano, bravo. Si las neuronitas están entumecidas o son celulitas cálidas... poco podrán reaccionar y satisfacerte.

2 Comments:
A veces la tortura es válida, nos muestra otro colores. A veces no es tan facil escapar, tal vez por no querer escapar, quizas por no poder hacerlo.
No siempre se puede cambiar de radio, en algunos momentos la ruedita no quiere girar, y por alguna razón tampoco apagamos el maldito aparato que esta en una frecuencia que no es la buscada.
No es tuya la culpa de no sintonizar lo que se pretende que se sintonice. En todo caso de tu grupo sanguíneo o hepático. Por suerte (o desgracia) el poeta platense despierta.
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